La solitaria torre almenara de Castilnovo se eleva sobre el horizonte en medio de esta preciosa playa. A su alrededor se extiende una amplia llanura litoral donde los cultivos, lo terrenos ganaderos y las zonas húmedas de la ribera del río se mezclan en la amplia superficie, más allá de la carretera la marismas y antiguas salinas dominan el terreno. Junto a la torre una gran variedad de sistemas costeros se desarrollan en esta playa natural que contiene dunas primarias y secundarias muy conservadas. Una mezcla de sistemas donde diferentes especies encuentran un entorno favorable para la alimentación y el descanso.

La ausencia de construcciones es una de las características más llamativas de esta playa, que es la opción preferida de los usuarios que quieren desconectar del ajetreo de las ciudades.

Un entorno virgen de orilla extensa en la que como única construcción humana os podéis encontrar la torre que le da nombre a esta playa.